Factfulness

 Factfulness: las visiones sesgadas que impiden ver el mundo como es. 

“¡Triste es la época nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.”

Albert Einstein

Actualmente, existe una tendencia presente en la percepción del mundo de una gran parte de personas, debido a la globalización reciente del siglo xx, los medios de comunicación masiva y el consumismo que se han encargado de promover una visión negativa del funcionamiento del mundo, exponiendo principalmente las realidades extremas de pobreza y riqueza porque son las historias que más ¨venden¨ , estas perspectivas desencadenan un pensamiento negativo frente a las realidades sociales , y lleva a la gente a creer que el mundo no ha mejorado.

Hans Rosling, en su libro Factfulness: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas, explica varios instintos que tenemos los humanos y que se convierten en sesgos a la hora de dar un juicio sobre una situación o problemática, percibiendo la realidad de manera dramática e ignorando que las cosas están realmente mejor de lo que pensamos.

Es así como aparece el instinto de separación que se refiere a "la irresistible tentación que sentimos de dividir todo tipo de cosas en dos grupos diferenciados y, en ocasiones, contradictorios, con una separación imaginaria, un enorme abismo de injusticia en medio de ambos." (Rosling, 2018, p.36) Podría llegar a considerarse un heurístico ya que el hecho de estructurar la realidad de a pares permite ordenarla con más simplicidad y simplemente establecer el prejuicio. 

A partir de este pensamiento divisivo, el mundo se despliega en dos: países desarrollados/países subdesarrollados, norte/sur, pobres/ricos. Por ello, se tiende a pensar que en los países en vía de desarrollo las condiciones de vida son precarias. Por ejemplo, se le preguntó a un grupo de personas sobre que porcentaje de la población creían que vivían en países pobres, lo cual obtuvo una respuesta promedia del 59% cuando en realidad solo el 9% del mundo habita en países de bajos recursos, (Rosling, 2018, p.48)  además se cree que en aquellas naciones no existen las condiciones necesarias para sobrevivir conllevando a la alta tasa de mortalidad de niños o a la falta de acceso a la educación, sin embargo, esto no es verdad. En los años 60 existían estos problemas que con el paso del tiempo han ido disminuyendo significativamente; entonces, "la idea de un mundo dividido, con una mayoría atrapada en la miseria y la privación es una ilusión". (Rosling, 2018, p. 49)

En este sentido, se hace necesario reemplazar las dos separaciones por niveles que representen de una mejor manera la realidad de las personas con base en sus ingresos sin etiquetarlos como ricos o pobres. Rosling propone cuatro niveles que representan distintos modos de vida, empezando en el nivel uno con aquellas personas que ganan un dólar por día, que carecen de elementos primordiales como el agua potable o la educación; y terminando en el nivel cuatro, en el cual, se gana mas de 64 dólares al día, tiene acceso a todos los recursos y servicios, y se puede dar ciertos lujos.

Es necesario ser conscientes del instinto de separación para saber cuando desviarlo a pesar de que este sea un concepto inculcado en nosotros desde pequeños a través de la manipulación de los medios o incluso de las películas donde hay un villano y un héroe, dejando de lado los matices grises y las facetas que constituyen un todo.

Por otro lado, se encuentra el instinto de urgencia que consiste en la tendencia a tomar decisiones apresuradas bajo presión o miedo que puede llevar a consecuencias impredecibles y, a la vez, perjudiciales. "El llamamiento a la acción hace que pienses de manera menos crítica, que decidas más rápido y que actúes ya. Casi nunca es cierto. Casi nunca es tan urgente y casi nunca se trata de una cosa u otra". (Rosling, 2018,p. 304). Incluso, nuestro instinto es mas bien perezoso en situaciones de riesgo lejano.

Es cierto que existen problemáticas que requieren tomar medidas rápidas como ocurre con el cambio climático, sin embargo, no hay que recurrir a la exageración mostrando siempre el peor escenario posible e inculcando el miedo que "corre más rápido que las piernas que lo llevan" (Saramago, 2018, p. 45) y termina paralizando a la gente. Además, Rosling (2018) explica que al centrarse únicamente en una problemática se pueden desapercibir otras igual de importantes: 

Exagerar el papel del cambio climático en las guerras y los conflictos, o en la pobreza o la emigración, significa que las otras causas principales de esos problemas mundiales son pasadas por alto, obstaculizando nuestra capacidad de tomar medidas para frenarlo. (...) Las personas que tratan con seriedad el cambio climático deben tener en mente dos ideas a la vez: tienen que seguir preocupándose por el problema, pero sin convertirse en víctimas de sus propios mensajes frustrantes y alarmistas. Deben plantearse los peores escenarios, pero recordar también la incertidumbre de los datos. Al espolear a los demás, tienen que mantener la cabeza fría para poder tomar decisiones adecuadas y emprender acciones sensatas y que no se ponga en duda su credibilidad. (p.313)

Entonces, es necesario aprender a evitar el instinto de urgencia, empezando por tomarse el tiempo de analizar la situación (no todo tiene que ser inmediato), evaluar los datos relevantes y exactos, desconfiar de las predicciones ya que tienen su margen de error y explorar todas las consecuencias que pueden suceder.  (Rosling, 2018, 323-324)

De esta manera el Factfulness nos permite desprendernos de los sesgos que nos han inculcado y manejan nuestros prejuicios, nos ayuda a reconocer cuando estamos actuando bajo los instintos de separación, urgencia, etc; y brinda estrategias para esquivarlos en nuestra vida cotidiana. Si nos basamos en datos reales y concretos, las decisiones que tomemos serán basadas en un pensamiento crítico y tendrán un buen resultado. Según Rosling, la educación debería darse a los niños a partir de los cuatro niveles anteriormente descritos para evitar visiones divisorias del mundo. Además, permitiría reconocer la veracidad de las noticias en su contexto y detectar cuando los medios de comunicación manipulan con el dramatismo. Se debería educar explicando que los niveles de ingresos se encuentran en todos los países, el avance que su país ha tenido a través de los años y las condiciones en las que se vivía en el pasado para tener una mejor visión del mundo actual. (Rosling, 2018, p. 331)

En conclusión, el hecho de conocer los datos actuales, nos da una visión mejorada del mundo e instaura un pensamiento objetivo y crítico que nos guía a decisiones acertadas y argumentos contundentes. El mundo está mejor de lo que se piensa, y como nada es estático, se espera que en el futuro el cambio sea aún mejor.


Referencias

Rosling, H. (2018). Factfulness: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Deusto. 

Saramago, J. (2018). Ensayo sobre la ceguera. Debolsillo.

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