Plagio


El límite entre la creación y el plagio

A lo largo de nuestra vida como estudiantes, es probable que muchos hayamos caído en el plagio anteriormente, ya sea sin intención porque no se considera necesario, no sabe como se debe citar o por pura y física pereza. Sin embargo, es necesario entender la gravedad que conlleva el hecho de no citar, no solo por las consecuencias de esto, si no también por el respeto hacia el autor del contenido y sus derechos sobre la pieza de información que se utiliza en nuestra nueva ponencia.

El plagio no es un fenómeno reciente; de hecho, según Vitrubio, en el siglo a. C algunos libros antiguos de la biblioteca de Alejandría fueron presentados en un certamen de poesía por varios participantes que decían ser los autores de dichas obras. Cuando los descubrieron, los tomaron como ladrones y los castigaron según las leyes de esa época. (Irribarne y Retondo, 1981 citado en Soto, 2012)  Esto evidencia que el hecho de copiar viene intrínseco en los seres humanos desde hace siglos; sin embargo, la copia no necesariamente representa algo malo ya que depende de el uso y el propósito que tenga. Por ejemplo, una obra ya publicada puede servir de inspiración para la creación de una nueva, siempre y cuando se referencie correctamente al autor de la pieza original. Esto aplica para proyectos artísticos, audiovisuales, literarios, investigativos, académicos, entre otros. Por el contrario, si el referente es utilizado para la mediocridad de simplemente ser copiado, sin innovación a partir de este e incluso sin dar los créditos necesarios, entonces estará cayendo en el plagio.

Por otro lado, conocer los tipos de plagio y saber como evitarlo es fundamental para estar prevenidos y avisados antes de publicar contenido en cualquier formato y comercializarlo. El más común es el que probablemente la mayoría de estudiantes utilizaban en el colegio denominado copiar y pegar, en el cual no se modifica nada del contenido ni se cita; o el que utilizaban los más ´avispados´ al reemplazar algunas palabras de la información copiada (búsqueda y reemplazo), y no falta el que se inventa citas y referentes inexistentes (error 404). También, estaban aquellos que preferían pagarle a otra persona por la realización del trabajo, o los que simplemente tomaban la tarea del compañero como propia (clonación). Asimismo, se encuentra el autoplagio, aquellos que reutilizaban trabajos propios y los presentaban en diferentes materias, sin embargo, en un ámbito profesional, puede tener consecuencias graves al publicar un artículo en más de una revista. 

Entre los otros tipos de plagio, se encuentra el remix que sucede cuando se parafrasean muchas fuentes sin citar, el mosaico al copiar y mezclar varias fuentes que encajan bien, el híbrido cuando se combinan algunas citas bien citadas y otras mal para dar la impresión de que si se están dando los créditos necesarios. Y por último, está la reutilización que es solo citas y el error RSS que contiene pocos párrafos de creación propia. 

Hay distintos niveles de gravedad para cada tipo de plagio y las sanciones son diferentes en cada país, dependiendo de las leyes establecidas frente a la propiedad intelectual. Por ejemplo, en Colombia:

El Código Penal en el artículo 270 se refiere a la violación de los derechos morales del autor con penas aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004 que implica prisión de 32 a 90 meses y multa de 26,66 a 300 salarios mínimos legales mensuales vigentes. (Sanabria, L. 2014, p. 91)

En las universidades generalmente existe una sanción o expulsión del estudiante según el caso, sin embargo, cada institución decide como regular y aplicar el castigo al plagio.

No obstante, es la responsabilidad de cada quien decidir el respeto que le va a dar a su trabajo desde el valor que le brinde a sus conocimientos y habilidades, hasta los créditos y atribuciones a los autores citados que contribuyen al desarrollo y la inspiración de la obra en creación. Ernesto Sábato (1963) menciona que todo se construye a partir de lo anteriormente creado, que la originalidad pura no existe ya que creamos a partir de lo que conocemos y lo que nos ha constituido.

En conclusión, es necesario ser conscientes que tomar el camino más fácil no siempre resulta siendo la mejor opción, cada uno tiene la capacidad de expresar y aportar algo desde su propia voz sin recurrir a mediocridades. La historia nos ha enseñado que siempre hay algo nuevo por ser, hacer y decir.


Referencias

Sabato, E. (2003). El escritor y sus fantasmas. Planeta.

Sanabria, L. (2014). Conceptualización jurídica del plagio en Colombia.  http://www.scielo.org.co/pdf/rcci/v29n2/v29n2a2.pdf

Soto, A. (2012). El plagio y su impacto a nivel académico y profesional.  10.15517/eci.v1i1.8722




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